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La sociedad en la que vivimos se mantiene en constante cambio y continua evolución quedarnos sin hacer nada puede provocarnos grandes problemas. Si el panorama está cambiando y seguimos haciendo lo mismo lo más probable es que nuestra institución educativa llegue a un punto en el que se encuentre al borde del fracaso y a la desaparición.
En este sentido, innovar se ha convertido en una necesidad, llegando a considerarse como el verdadero motor de nuestra institución educativa.
¿Por dónde empezar?
La clave de la innovación en un centro educativo es el «director», un buen director debe poseer y manejar un abanico de aptitudes que le ayudaran a liderar el centro educativo, debe poseer: liderazgo, autoridad, tener capacidad y hacer uso óptimo del tiempo dedicado a los aprendizajes y de los recursos humanos, físicos, y materiales.
¿Qué cualidades debe tener un buen director de un centro educativo?

Los directores de un centro educativo en cualquiera de los niveles y modalidades de la educación, están obligados a emplear diversas técnicas administrativas para liderar y optimizar el control interno de la institución.
¿Como innovar en tu centro, en ocho pasos?

1. Análisis de la situación.

El primer paso es estudiar el centro educativo y tomar conciencia de cuál es la situación actual y así poder determinar cual es el punto de partida puedes apoyarte de este listado para saber que cosas debes tomar en cuenta:
- La Infraestructura: Biblioteca, áreas recreativas, áreas deportivas, conexión a Internet, ordenadores entre otros.
- Los Enfoques metodológicos: es importante analizar si todos los docentes de la institución utilizan un buen proceso pedagógico.
- La Competencia digital: evalúa la preparación digital del claustro de profesores.
- La comunicación: uno de los aspectos más importantes y la clave del éxito de un centro educativo innovador es involucrar a los padres de familia dentro del proceso educativo, es importante que evalúes la capacidad que tiene tu centro educativo de poder comunicar y compartir información con las familias.
2. Diagnóstico y definición de objetivos.

Teniendo en cuenta la información que obtuviste durante el análisis, el siguiente paso es detectar las fortalezas y necesidades del centro y establecer los objetivos que se quieren conseguir.
Lo más importante es fijar el objetivo principal y afrontar el cambio con visión de futuro: saber dónde a donde quiere llegar el centro educativo, cuál es su misión y qué tipo de alumnos quiere formar. De este modo el cambio conseguirá la «mejora de la educación» que se persigue y dará al centro un valor propio y diferencial.
3. Diseño del plan de innovación.

Es momento de pasar a la acción, es claro que planificar una serie de procesos que te lleven a innovar en tu centro educativo va a variar según las necesidades detectadas y los objetivos establecidos, sin embargo existen algunos puntos que se deben tomar en cuenta:
- Establecer la línea pedagógica que seguirá el centro y las metodologías que va a implementar, siempre buscando tener un enfoque cercano a la vida real, significativo y orientado a conseguir lo mejor de cada estudiante, además de asegurar el análisis y la consolidación de los conocimientos más allá de la práctica.
- Determinar qué tiene prioridad para llevar a cabo la implementación proceso innovador: recursos, dispositivos, materiales, infraestructura y equipamiento, personal, espacios y organización del centro o el aula entre otros.
- Definir las necesidades de formación de todo el equipo, 📝 cómo integrarlo y motivarlo. Deben tenerse en cuenta las distintas actitudes que puede provocar este tipo de actividades dentro del equipo de docentes para así poder establecer un plan para motivar y generar ilusión y expectativas.
- Designar un coordinador o crear un equipo de coordinación que, junto a la dirección, se encargue de liderar el proceso.
- Definir un calendario de actuación.
- Fijar las fases del plan educativo y las tareas que deberán desarrollarse en cada una, tanto por parte de la dirección y administración del centro, como por parte del equipo docente.
4. Selección de herramientas y tecnología.

Se deben elegir recursos, materiales y contenidos de calidad y adecuados a las necesidades de profesores, alumnos y familias, teniendo en cuenta los diversos tipos de uso y los requerimientos de formación y de dedicación. También aspectos tecnológicos, como la conectividad del centro, los dispositivos que se van a utilizar, plataformas que automaticen el 📝 proceso educativo, 📝 administrativo y 📝 financiero.
5. Formación del profesorado.

Los docentes son los que sustentan el proceso de innovación en el día a día en el aula, por lo que su implicación y su preparación son cruciales. Hay que determinar qué formación necesitan y en qué áreas, y suministrarla. Por ejemplo, pueden requerir preparación relacionada con la materia que imparten, respecto a estrategias didácticas o nuevas metodologías o en competencia digital y uso de las TIC en el ámbito educativo.
6. Comunicación interna y externa.

Al diseñar el plan de acción es fundamental tener en cuenta cómo se va a comunicar el cambio a los distintos actores de la comunidad educativa.
Es importante mostrar a alumnos y familias la necesidad del cambio y los beneficios que va a reportar al aprendizaje de los estudiantes (motivación, desarrollo de competencias, capacidad comunicativa y de trabajo en equipo), así como asegurar que el proceso se va a desarrollar con responsabilidad y que los resultados van a ser positivos.
Para ello, es importante compartir objetivos y mostrar cómo se van a evaluar los resultados de manera progresiva. Respecto a la comunicación externa, hay que proyectar e informar acerca de los valores y propuestas que ofrece el centro educativo y que lo diferencian del resto.
7. Implementación.

Es la parte decisiva del proceso innovador, ya que implica el desarrollo y la puesta en marcha de las medidas y tareas establecidas.
Para lograrlo, la dirección y el equipo de coordinación deben estar atentos para mantener la motivación, respetar el plan establecido y reaccionar ante problemas o dudas que puedan surgir.
Los primeros pasos pueden ser complejos, pero la constancia y la organización garantizarán el éxito de la iniciativa. Por este motivo es recomendable una implementación progresiva, con reuniones semanales, seguimiento de la formación e incluso la actualización del plan
8. Evaluación, seguimiento y actualización.

El proceso de innovación es constante y no termina con una primera aplicación, sino que debe evolucionar y adaptarse a las nuevas necesidades detectadas, mejorar las debilidades y sumar propuestas más ambiciosas. La dirección y el equipo de coordinación deben hacer un seguimiento de la aplicación del plan innovador, detectar su impacto en el aprendizaje y los resultados de los alumnos o en la satisfacción de la comunidad educativa, y actualizarlo mediante nuevas acciones para continuar el proceso de transformación y mejora.